Test MSI para el tratamiento personalizado del cáncer
22.11.19 – Javier Alvarez
Existen tantos tipos de cáncer diferentes como personas con cáncer.
A diferencia de las enfermedades infecciosas, causadas por agentes patógenos ajenos a nuestros cuerpos (bacterias, virus o parásitos), el cáncer se produce por una disfunción de nuestras células, que se malignifican y proliferan de manera incontrolada.
El cáncer refleja pues las diferencias genéticas que nos marcan como individuos, y si a eso le añadimos influencias ambientales como la dieta, el consumo de tabaco, el microbioma e incluso la ocupación laboral, la probabilidad de encontrar una cura farmacéutica "única" para el cáncer se vuelve imposible.
El desarrollo de tratamientos individualizados pasa necesariamente por el conocimiento molecular del mecanismo de acción por el que se produce el tumor. Así ocurre con el cáncer de mama, donde el estudio de expresión de distintos receptores hormonales como biomarcadores tumorales: ER, PR y HER2 ayuda a definir el mejor tratamiento.
Otro biomarcador con valor diagnóstico y pronóstico en ciertos tumores es el estudio de la inestabilidad de microsatélites (MSI). Los microsatélites son secuencias repetitivas presentes en el ácido desoxirribonucleico (ADN) y constituidos por unidades de repetición en tándem.
Las mutaciones en los genes del sistema de reparación de apareamiento erróneos o mismatch repair (MMR) impiden que los errores de replicación sean reparados, originando un fenotipo mutador que presenta una disminución o un aumento en la longitud de los microsatélites.
El Síndrome de Lynch, también conocido como cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis, es una condición hereditaria que afecta al sistema de reparación de apareamiento erróneos, e incrementa la probabilidad de presentar cáncer de colon, de recto, y en menor medida de endometrio, ovario, estómago, intestino delgado, tracto hepatobiliar, páncreas, tracto urinario superior, cerebro, próstata y piel.
La detección de la inestabilidad de microsatélites por PCR se emplea pues para caracterizar tumores y guiar las opciones terapéuticas. Se ha demostrado que los tumores que manifiestan una inestabilidad de microsatélites alta (MSI-High) responden a las terapias con inhibidores del punto de control inmunitario (ICI). Promega Corporation acaba de establecer una colaboración global con Merck para desarrollar la tecnología de inestabilidad de microsatélites* (MSI) conjuntamente con KEYTRUDA® (pembrolizumab) como diagnóstico de acompañamiento en tumores sólidos que pueden responder a la terapia anti-PD-1 del punto de control inmunitario.